<<Las organizaciones excelentes logran y mantienenniveles sobresalientes de rendimiento que satisfacen o exceden las expectativas de todos sus grupos de interés>> (Modelo EFQM 2013)
A priori, esta frase puede sonar grandilocuente, pero si la leemos dos veces vez nos damos cuenta de su lógica aplastante y de que está presente en los principios de cualquier organización: todos queremos ser los mejores.
Así, el Modelo EFQM se desarrolla en base a 8 conceptos fundamentales que constituyen las raíces para que cualquier organización logre ser excelente de forma sostenida en el tiempo:
A continuación, describimos para qué sirven, cómo se implementan y qué acciones se deben tomar para cada uno de los conceptos.

1. Añadir valor para los clientes: “Las Organizaciones Excelentes añaden constantemente valor para los clientes comprendiendo, anticipando y satisfaciendo necesidades, expectativas y oportunidades”

¿Para qué?
Para ser una organización excelente.
¿Cómo?
Comprendiendo, anticipando y satisfaciendo necesidades, expectativas y oportunidades.
¿Qué hacer?
Identificar los grupos de clientes.
Transformar en propuestas de valor las necesidades, expectativas y requisitos.
Dialogar con los clientes desde la confianza.
Innovar.
Hacer que su experiencia sea óptima.
Realizar benchmarking para generar más valor.

2. Crear un futuro sostenible: “Las Organizaciones Excelentes producen un impacto positivo en el mundo que les rodea porque incrementan su propio rendimiento al tiempo que mejoran las condiciones económicas, ambientales y sociales de las comunidades con quien tienen contacto”